Ahora, ¿no?

De verdad no hay quién entienda a la administración norteamericana. Lo tuvieron muy fácil. Ayudar en la investigación, depurar responsabilidades en el propio Ejército y así evitar la "vergüenza" de que un estado amigo, por lo menos en ese momento, llegara a lo que ha hecho España.

Espero que, en esta ocasión, se lleve el tema con seriedad. Sobre todo por la memoria de José Couso y de su familia.