El jefe del Pentágono se siente en inferioridad frente a los terroristas. No porque se le haya olvidado contabilizar en el equilibrio de fuerzas a los centenares de miles de soldados que tiene a sus órdenes, sino porque se siente indefenso en el campo de batalla más importante. El lugar de esa confrontación clave no es Irak ni Afganistán, dice, sino los medios de comunicación.
Iñigo Sáenz de Ugarte en Guerra Eterna



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