El escritor nicaragüense y ex vicepresidente de su país con el gobierno sandinista analiza la llegada al Gobierno de Bolivia del dirigente cocalero indígena, Evo Morales.

Lo hace en la revista iberoamericana La Insignia.

Morales se va a convertir en un referente dentro de la política y la economía mundial. Como dice Ramírez, Bolivia se encuentra situada sobre "una bolsa de gas". Uno de los primeros problemas a los que se enfrentará dentro de sus filas será su negativa a la nacionalización de los hidrocarburos.

Desde España, el presidente de Repsol ya ha mostrado su predisposición a negociar con el futuro presidente boliviano.

Los EEUU ya miran de reojo a este hombre que colocará a su país al lado de sus vecinos menos cómodos para los intereses de su Administración. Junto a países como "Cuba, Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, que no tienen una misma identidad ideológica pero han esperado con ansia el triunfo de Morales, tal como lo expresó el presidente Lula da Silva de Brasil en su último encuentro con el presidente Kirchner de Argentina", afirma Ramírez.

Es un análisis preciso de la situación en Latinoamérica. De obligada lectura.