La mezcla y la bendita confusión
Puse la televisión egipcia y me sentí como en casa. Como si emitieran una sesión de Cine de barrio protagonizada por una potente actriz-cantante de los tiempos de Nasser, envuelta en abalorios. Pasé a continuación a TVE, y me sentí como en El Cairo. Estaban retransmitiendo el homenaje a Rocío Jurado, la físicamente más egipcia de nuestras divas, en esta ocasión cantando a dúo con el latino Chayanne, que bien podría ser de por aquí cerca (de las pirámides, quiero decir). De modo amigos que, desde la bendita confusión y el alegre desparrame, les deseo feliz Navidad. Inshallah.
Maruja Torres en El País.


