Mi amigo Carlos ha montado un lío que no veas. Muy a su pesar. Lleva varios años en Bélgica desarrollando su carrera. Su obra, centrada en la fotografía y las múltiples oportunidades que ofrece ya es reconocida en muchos sitios de Europa y de los EEUU.

Incluso en España, donde ha expuesto en la última feria de ARCO.

¿Dónde está la polémica? Ha colocado a tres personas en posturas sexualmente explícitas con caretas.

¿De quién? De George Bush, de Isabel II y de Jacques Chirac.

¿Dónde? En las calles de Viena como parte de una muestra que quería enseñar al mundo que sienten los austriacos al recibir la presidencia de la Unión Europea el próximo domingo.

Y ahí es donde la mojigatería se ha volcado en contra de la obra y piden que la retiren de las calles de Viena.

Como el mismo me ha contado: "La idea no es escandalizar". Pero lo ha conseguido.