Los artefactos explosivos colocados en el arcén de las carreteras ya no son las únicas amenazas que afrontan los soldados norteamericanos en Iraq.

Un francotirador, al que le han adjudicado el alias de Juba, lleva camino de alcanzar un estatus similar. También para sus enemigos. Juba se ha convertido en una buena baza propagandística para la insurgencia.

Íñigo Saénz de Ugarte en Informativos Telecinco.com.