El sueño de Woody Allen se hace realidad
El orgasmatrón se vende en Internet. Con el nada sútil nombre de "Fucking Machines" una empresa comercializa estos aparatos dispuestos a dar todo el placer que el cuerpo sea capaz de aguantar.
Como dice Itziar Bilbao en La Vanguardia, "los diseños de estas máquinas, que se pueden encontrar en la red, son tan inagotables como nuestra capacidad de inventar fantasías eróticas".
¿Cuál te pides?


