Milagros
Un chico y una chica, en la mesa de al lado, discutían acaloradamente. Él decía que la vida era una mierda y ella que no, que era un milagro. "Tú mismo", añadía, "eres la demostración de ese milagro". "Y tú", respondía él, "la de esa mierda". Al principio, pensé que eran hermanos. Quizá hermanos de la misma madre y de distinto padre, pues en algún momento aludieron a los apellidos como una fuente de conflicto. Pero no: habían sido novios y ahora se repartían el ajuar verbal acumulado a lo largo de los últimos años.
Juan José Millás en El País ($)



Dinorider dijo
no hay nada peor que una relación donde no ha habido comunicación.... sólo puede acabar así.
10 Marzo 2006 | 12:24 PM