Cerrado por abandono

No le hacen ni caso. Bob Geldof no llama la atención con su música de la manera que lo hace con sus posiciones políticas y su intento de que nadie olvide los problemas que tiene el mundo.
Diego A. Manrique lo cuenta en El País:
"En un momento u otro de su carrera, cualquier figura de la música tiene que enfrentarse a la evidencia de que un concierto suyo ha pinchado miserablemente. Pero pocos quedan tan en evidencia como lo ha hecho Bob Geldof en su gira italiana. Algo iba mal desde el principio: se anularon sus dos conciertos en Sicilia. El viernes llegó a la Arena Cívica de Milán, recinto para 12.000 personas, y descubrió que sólo había vendido 45 localidades (aunque se habían regalado numerosas entradas). Canceló ese show y el que quedaba en Roma, donde había 300 compradores por anticipado".
Se ha convertido en un personaje cas odiado. Será por las malas compañías.


