La historia de Lucas
Que las compañías subcontratan el mayor número posible de servicios no es un secreto. Ni una novedad. Además aumenta los resultados negativos de una mala fórmula: a mayor precariedad, mayor índice de siniestralidad en el trabajo.
Que en el sector servicios (desde las contratas de limpieza hasta los call center pasando por los informáticos) es la práctica habitual, tampoco es nuevo.
Que, y me centro, concretamente, en los servicios de atención telefónica han externalizado esos call center a países tan dispares como Argentina o Marruecos, ya lo sabe todo el mundo.
Pero leer las vivencias en primera persona de uno de estos trabajadores no deja de poner los pelos de punta. Esta es la historia de Lucas.


