Ultraortodoxos judíos están enfadados. Y mucho. ¿El motivo? La celebración del Orgullo Gay el próximo viernes Jerusalén. La Corte Suprema israelí la aprobó hace meses. Pero les da igual. Los derechos fundamentales no les interesan lo más mínimo.

De ahí que utilicen el "fuego purificador" de las barricadas ardiendo para mostrar su queja. Llevan una semana así. Todas las noches queman vehículos, montan barricadas y generan espectaculares torres de fuego.

Cuanto descalifica a las personas este tipo de actuaciones. La intransigencia es muy mala compañera.