La religión y el dinero

Al ver esta foto de AP he recordado mi viaje a la India de hace unos años. El chaval, un joven sadhu, hace la gracia de cara los miles de turistas que se concentran en Allahabad.
Por cierto la ciudad originaria de Nehru, prócer de la India moderna y padre de la también presidenta del país, Indira Ghandi. Ver la casa familiar en Allahabad fue una experiencia única.
Este sadhu es un hombre sagrado para los creyentes hindúes.
Mi experiencia allí fue, como me ha ocurrido en otros lugares de peregrinación, como Lourdes o en el Vaticano, es que son auténticos generadores de riqueza para los estamentos religiosos y sus cercanías.
En Allahabad mucho menos organizado claro. Allí, como turista que eres, te dicen que navegues por la confluencia de los riós sagrados de la India y que sientas el fluir en tu cuerpo. A cambio pagas una irrisoria cantidad de dinero y de manera voluntaria por una ofrenda.
En ese momento, o por lo menos eso fue lo que me pasó a mí, te dicen que ellos te avisan donde soltar la ofrenda. ¿Para qué? Par aprovechar el fluir de la ofrenda hacia un barco "amigo" que la vuelve a recoger y así pueda purificar a otras personas.
Con esto no quiero criticar la ceremonia en la estos hombres desnudos demuestran que nada les ata al mundo terrenal. Más bien a todo lo que se monta alrededor.
En Flickr puedes ver muchas fotos sobre lo que allí ocurre.



Alejandra dijo
Un saludo para tu blog. Me encanta la India, estoy desenado ir.
Alex
6 Junio 2007 | 11:51 PM