Cómo pasa el tiempo de rápido. Ya ha pasado un mes desde que ETA estallará una bomba en Barajas.

Desde el propio aeropuerto hablamos sobre lo que allí pasó. El presidente pidió perdón. Hubo una manifestación, cuanto menos extraña, que colocó a cada uno en su sitio. Para disfrute de los de siempre.

Y en las mismas seguimos. Discutiendo, sin acuerdo entre los demócratas y con pulsos desde todos los lados políticos contra la independencia judicial.