Eso dice el policía que analizó la furgoneta que se encontró aparcada al lado de la estación de cercanías de Alcalá de Henares.

"Cuando examiné la furgoneta de Alcalá, comprobé que no había signos de ETA"

Otra de las conspiranoias que se desmonta con la celebración del juicio para esclarecer lo que ocurrió el 11-M.